CONTROVERSIA EN EL EJERCICIO DE LA PATRIA POTESTAD. ASISTENCIA O NO DE UN MENOR AL COLEGIO CON MOTIVO DEL COVID.

    Isabel Batalla

    En los casos de divorcio habitualmente lo más importante son las medidas que se adoptan en relación a los hijos y para ello hay que distinguir los conceptos patria potestad y guarda (antes guarda y custodia). Las nuevas tendencias proclaman que la custodia (con quién viven los hijos) debe ser compartida, sin embargo hay que estudiar cada caso en concreto y la custodias compartidas (reparto aproximado de los menores a cada padre al 50%) no se da ni mucho menos de manera automática, sino que deben equilibrarse otros factores como residencias cercanas, disponibilidad, conciliación laboral, buena relación entre los padres con criterios educativos similares y otras circunstancias que favorezcan la compartida.
    Sin embargo la patria potestad siempre es compartida, solo se limita en circunstancias muy extremas que trataremos en otro artículo. Por lo tanto todas aquellas decisiones importantes de los menores deben tomarse de mutuo acuerdo: básicamente cambios de residencia, colegio y temas médicos.
    Un tema de conflicto en el despacho en el último mes es cuando uno de los padres divorciados no quiere que su hijo acuda al colegio por miedo que contraiga el covid o que lo contagie a los abuelos que viven en la residencia.
    El procedimiento adecuado para resolver este conflicto es el de jurisdicción voluntaria, procedimiento que regula cualquier controversia de la patria potestad, aunque es cierto que a veces por economía procesal se acumula dicho conflicto en un plenario de divorcio. La discrepancia por tanto radica en la asistencia presencial del menor al colegio ante el temor de uno de los padres a un posible contagio por COVID-19.
    La última resolución al respecto considera que, atendidas las circunstancias del menor, las familiares y las del centro educativo al que asiste, así como la incertidumbre respecto a la duración de la situación por COVID-19, procede otorgar a uno de los padre la facultad de decidir si el hijo menor ha de acudir presencialmente al centro educativo en la situación actual de pandemia. Es decir otorga la decisión al padre que quiere que el menor asista al centro escolar, argumentando que un menor de 5 años va al colegio, más que para aprender, para socializarse y eso no puede hacerlo en casa con la madre y los abuelos maternos, los cuales no están exentos del riesgo de contagio de la enfermedad por otros canales de contagio.
    Obviamente la mejor manera de resolver el conflicto es negociando. Si un cliente asiste a nuestro despacho profesional argumentando que no desea que su hijo vaya al colegio, antes de acudir al juzgado sabiendo las pocas garantías de existo en el proceso, buscaremos soluciones diversas negociando con la otra parte para conciliar una solución.

    Fdo. Isabel Batalla.
    Abogado especialista en derecho de familia.

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