¿PARA QUÉ SIRVEN LOS SMART CONTRACTS?

    Fabregas Advocats Associats
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    Concepto

    Como ya explicamos en el artículo anterior, hablamos de contratos inteligentes o smart contracts para referirnos a aquel tipo de contrato entre dos o más personas o máquinas que es capaz de ejecutarse por sí mismo, de manera automática y sin intermediarios.

    Para elaborar un smart contract debemos ser especialistas en código de programación, ya que en definitiva los smart contract no dejan de ser programas informáticos que ejecutan de forma autónoma los términos de un contrato. El programa se encarga así de definir las reglas y las consecuencias del contrato a la vez que toma como input la información del exterior.

    ¿Qué hace tan atractivo un smart contrat?

    El atractivo de un smart contract deriva de su facultad para interpretar la realidad y procesarla a la hora de ejecutar las reglas y consecuencias preestablecidas en el contrato. Todo ello sin que sea necesaria la intervención humana.

    Los contratos inteligentes se ejecutan y almacenan en la cadena de bloques, denominada también Blockchain, una tecnología que deriva del bitcoin pero que abarca, por su grado de ciberseguridad y robustez, un amplio abanico de posibilidades legales.

    ¿Para qué sirven los smart contracts?

    Los smart contract son una hermienta muy útil para ejecutar los siguientes contratos:

    Herencias: a través de un proceso automatizado y conectado con el registro civil, el contrato entraría en vigor tras verificar la inscripción del fallecimiento y los activos previstos en la herencia se distribuirían de manera autónoma entre los herederos.

    Donaciones: en este caso podría establecer como condición de activiación la mayoría de edad de un hijo. En ese caso, el smart contrat se ejecutaría automáticamente para realizar la asignación de los bienes en donación.

    Controles de gasto: los smart contracts también pueden resultar útiles a la hora de limitar el gasto a unos supuestos concretos, como por ejemplo en una zona geográfica, en una fecha concreta, etc. Estaríamos ante un dinero programable útil para ser utilizado en empresas privadas, instituciones públicas y organizaciones no gubernamentales a la hora de limitar el despilfarro y la corrupción.

    Para contratos de compraventa de mercancías: en este caso el comprador del bien o servicio abonaría el pago a la cuenta del contrato y el mismo contrato supervisaría a través de los programas de mensajería (Correos, MRW, SEUR etc) que la mercancía se ha transferido al comprador. Finalmente, el smart contract se ejecutaría abonando los fondos de la cuenta al vendedor.

    Para contratos de préstamo: en este caso, si el deudor no efectúa el pago, el smart contract automáticamente revocaría las claves digitales para acceder a los fondos.

    Para negociaciones: el programa del contrato tiene un tiempo determinado antes de que las cuentas en las que se han depositado los fondos caduquen. Si transcurrido el tiempo acordado, no se ha llegado a un acuerdo, los fondos se trasladarán a una dirección que nadie conoce lo que obliga a las partes a ceder en la negociación.

    La multifirma

    La multifirma es un servicio ofrecido por los smart contracts que obliga a ambas partes del contrato a aprobar una transacción antes de que los fondos puedan ser liberados y cualquier aspecto del contrato pueda autoejecutarse.

    El oráculo

    Los oráculos son instrumentos informáticos que permiten validar las condiciones previstas en los smart contracts y que generalmente hacen referencia a información externa para decidir si una cláusula del contrato ha sucedido o no.  De esta manera, una vez que el oráculo obtiene la información y la contrasta, el contrato se ejecuta y la transacción se produce.

    Existen proyectos en el ecosistema informático que están desarrollando oráculos para smart contrats como Orisi y Oraclize.

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