El TEAC corrige a Hacienda y permite la exoneración fiscal de las costas judiciales

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    Las costas judiciales son una compensación que la justicia puede reconocer a una de las partes del juicio, de forma que el vencedor vea cubiertos, al menos parcialmente, los gastos en los que ha incurrido durante el procedimiento, incluyendo el pago a abogado y procurador, por ejemplo. Paradójicamente, el fisco exigía una parte de este ingreso.

     

    Por eso, el pronunciamiento del TEAC supone un giro radical en la interpretación de la legislación tributaria en esta materia. Hasta ahora, la Dirección General de Tributos del Ministerio de Hacienda venía considerando que el contribuyente que cobra las costas judiciales de un litigio obtenía una ganancia patrimonial. Al no provenir esta de la transmisión de un inmueble, el importe percibido debía declararse en la base general de la renta tributando a escala, en lugar de a tipo fijo como base del ahorro es decir era doblemente perjudicial.

     

    A partir de ahí, además, la Dirección General de Tributos consideraba que el contribuyente no podía deducirse del pago los costes en que efectivamente hubiera incurrido al pagar a sus representantes legales.

    Es más, descartaba que esta factura supusiera una “pérdida patrimonial” para el afectado, puesto que el artículo 33.5 de la Ley 35/2006 de IRPF deja fuera los gastos relacionados con el consumo.

     

    Paradójicamente, la agencia Tributaria sí que considera como pérdida patrimonial el pago de las costas judiciales que efectúan los perdedores de un juicio, al entender que este abono es una indemnización para el vencedor y no un pago achacable al consumo, pese a que se destinen a la cobertura de los honorarios de los abogados.

     

    Tal criterio suponía una flagrante vulneración del principio de capacidad económica. Y es que se obligaba al contribuyente a tributar por una ganancia que no era tal, ya que se había destinado en su totalidad al pago de los honorarios de abogados y procuradores.

     

    Como resultado, el TEAC concluye que “para la determinación de la ganancia patrimonial que puede suponer para el vencedor del pleito la condena a costas judiciales a la parte contraria, el litigante vencedor podrá deducir del importe que reciba en concepto de costas los gastos en que haya incurrido con motivo del pleito”. Un “importe deducible que podrá alcanzar como máximo el importe que reciba, sin superarlo; con lo que, si se le resarcen todos los gastos calificables de costas, en puridad no habrá tenido ganancia patrimonial alguna”, añade. Es decir, solo se deberá tributar por las costas percibidas que superen a los gastos efectivos realizados, quedan fiscalmente exento el monto percibido si es inferior a la factura del litigio.

     

    Con esta resolución reciente del Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC), corrige el criterio tradicional de la Agencia Tributaria y permite compensar la supuesta ganancia patrimonial con la deducción de los gatos incurridos en el litigio, lo que a la postre supone eximir fiscalmente el grueso de las costas judiciales.

     

     

    Àngel García

    CARBONELL CONSULTORS ASSOCIATS

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