ABOGADO BARCELONA – CUSTODIA COMPARTIDA

    Fabregas Advocats Associats

    En concreto, por lo que hace a como definirse la custodia compartida, la Audiencia Provincial dispuso que en periodo lectivo, entre semana, de lunes a viernes, los menores comerían siempre en casa de la madre, siendo ésta quien les acompañaría a las actividades extraescolares que pudieran efectuarse a mediodía.

    En lo relativo a la cantidad a abonar por el padre, la aumentó en 80 € por cada uno de los periodos de alternancia semanal a él correspondiente, en los que tuvieran lugar las comidas en casa de la madre.

    Frente a la sentencia dictada por la Audiencia Provincial se interpone por el padre  recurso de casación, en el que interesa que se mantengan en su integridad las medidas adoptadas por el Juzgado de Primera Instancia.

    Aunque la solicitud contenida en el recurso pretende que se mantenga en su totalidad el fallo de la sentencia dictada por el Juzgado de Primera Instancia, lo único recogido en el fundamento de la impugnación se refiere a la comida del viernes. Así, la razón que se expone de la infracción que se entiende cometida por la sentencia recurrida deriva, según el recurrente, de que «como consecuencia de tal modificación, el padre desde el viernes por la mañana que deja los hijos en el colegio hasta el martes por la tarde de la semana siguiente, en la que tiene la custodia la madre, no tiene ningún contacto directo y personal con los hijos, es decir, cada dos semanas durante casi cinco días (es decir diez días al mes en total) no hay contacto personal entre el padre y los hijos

    ¿Es conforme a derecho que la comida del viernes la hagan con su padre o con la madre.

    La sentencia recurrida razonó con claridad que el motivo del cambio que introdujo viene determinado por razones de mejor conciliación de las obligaciones del padre con la atención de los hijos a la hora de comer, y por dar el informe psicológico especial importancia a la mejor alimentación de los hijos. Y asimismo consideró que desde que se estableció en sistema de custodia compartida, desde mayo de 2014, los menores no han comido en casa del padre cuando le correspondía la custodia, sino que lo ha hecho en casa de los abuelos paternos.

    Partiendo de tales consideraciones basadas en los hechos acreditados que no hay razón para modificar, no existe motivo alguno para considerar, como sostiene el recurrente, que el acuerdo tomado trate de modo desigual a uno y otro progenitor, porque lo que hace es distribuir las concretas responsabilidades del padre y madre conforme a un criterio perfectamente lógico y ajustado a las necesidades de los hijos. Si esta atención al interés de los menores comporta un trato no uniforme de los momentos en que cada progenitor pueda tener la compañía directa de los hijos, ello no significa desigualdad de trato, pues la asimetría en la relación deriva de las necesidades de los hijos, no de que se haya estudiado y resuelto una situación de cada progenitor de modo discriminatorio respecto del otro.

    Además, no cabe sino considerar que, en todo caso y como ya se ha expuesto, la diferencia de medidas que sostiene el recurrente se concreta realmente en una sola comida, lo cual supone una variación tan escasa respecto de lo que acordó la sentencia del Juzgado de Primera Instancia que en modo alguno permite considerar que haya derivado de un trato desigual de uno u otro progenitor.

    En consecuencia con lo expuesto, procede la desestimación del primer motivo de recurso.

    El segundo motivo de recurso tiene por objeto la supresión del aumento periódico en 80 € de la contribución del padre a los gastos de los menores. Esta elevación, como se deduce de la sentencia recurrida, entronca con el aumento del número de comidas que los menores hacen con la madre, lo cual es plenamente ajustado a derecho como medio para equilibrar el costo económico que a cada progenitor supone atender la custodia de los menores, ya que entra dentro de la previsión del artículo 82.1 del CDFA (LA LEY 5705/2011). Por ello, mantenido ahora, en esta resolución, el nuevo régimen de comidas que supone mayor desembolso para la madre, debe igualmente mantenerse la medida económica compensatoria impugnada.

    Por tanto, procede igualmente la desestimación del segundo motivo de recurso de casación.

    Como se deduce de lo hasta ahora expuesto, el caso enjuiciado presenta una especial situación de hecho que tiene como consecuencia el ser una cuestión que puede suscitar dudas en la correcta aplicación del derecho, como lo evidencia el que sean divergentes las dos sentencias dictadas en la instancia. Tales consideraciones conducen a no hacer expresa imposición de las costas causadas en el recurso de casación tramitado, en atención a lo dispuesto en los artículos 394 (LA LEY 58/2000) y 398 de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LA LEY 58/2000).

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