CONSEJOS PARA AHORRAR EN LA DECLARACIÓN DE RENTA DEL 2020

    Bach

     

    1.-Planes de Pensiones

    El primer consejo de los técnicos pasa por los planes de pensiones, en los que siempre es recomendable hacer aportaciones durante los últimos meses del año. Además, siendo este el último año en el que se podrá reducir la base imponible del IRPF hasta los 8.000 euros (siempre que no superen el 30% de los rendimientos por trabajo y actividades económicas), es preferible no demorar estas contribuciones hasta 2021 -donde el límite será de 2.000 euros-.

    2.- Aplicar la deducción por compra de vivienda

    Aquellos que compraron su vivienda habitual o realizaron algún pago para su construcción antes del 1 de enero de 2013 seguirán disfrutando de su derecho a la desgravación, siempre y cuando hayan tenido deducciones por dicha vivienda en 2012 o años anteriores.

    De este modo, estos contribuyentes pueden deducirse hasta el 15% de las cantidades invertidas, con un límite de inversión de 9.040 euros. Teniendo en cuenta este techo, puede resultar interesante realizar un pago adicional -de 4.806 euros de media- para amortizar la hipoteca antes de que finalice el año para reducir la factura fiscal en 721 euros.

    3.- Compensar pérdidas con ganancias

    Ser inversor en bolsa no sólo puede traer ganancias, sino también minusvalías y por ello, con el cierre del año, es un buen momento para hacer cuentas y compensar las pérdidas con las ganancias patrimoniales obtenidas.

    Por otro lado, la reforma fiscal eliminó los compartimentos estancos para compensar rendimientos de capital mobiliario con ganancias y pérdidas patrimoniales, es decir, a partir de 2015 se permite que las pérdidas patrimoniales se compensen, en caso de no concurrir ganancias, con los rendimientos positivos del capital mobiliario y viceversa.

    El porcentaje de compensación estatal será de un 25%. Por tanto, si hubiese un rendimiento de capital mobiliario positivo sería recomendable estudiar la materialización de las pérdidas en venta de acciones y otros productos patrimoniales. Y si hubiera ganancias patrimoniales convendría compensarlas con rendimientos negativos de capital mobiliario.

     

    4.- Para las personas mayores de 65 años conviene recordar que:

    Están exentas las ganancias obtenidas por la venta de la vivienda habitual por los contribuyentes mayores de 65 años o por personas dependientes severos o de grandes dependientes. Igualmente, las ganancias obtenidas por los mayores de 65 años por la venta de cualquier bien están exentas de tributación, siempre y cuando el importe total, hasta un límite máximo de 240.000 euros, se destine a constituir una renta vitalicia asegurada en un plazo de seis meses.

    5.- Venta de acciones

    Una de las deducciones que más foco pone sobre las rentas bajas, va ligada a la venta de acciones. Aquellos contribuyentes que tengan rendimientos netos inferiores a 16.825 euros deben vigilar, en la medida de lo posible, que no haya rentas de otro tipo, como por ejemplo ganancias patrimoniales por venta de acciones superiores a 6.500 euros. De suceder, perderían una reducción de rendimientos del trabajo que puede llegar hasta los 5.565 euros.

    La venta de acciones puede suponer un duro golpe para aquellas rentas que no están obligadas a presentar la declaración

    De la misma forma, las ventas de acciones pueden obligar a declarar a muchos contribuyentes que no tendrían obligación de declarar con rendimientos de trabajo inferiores a 14.000 euros con más de un pagador, o si sólo existe un pagador hasta 22.000 euros a trabajadores que residen en las CCAA de régimen común.

    6.- Trabajo en el extranjero

    Para aquellos contribuyentes cuyas empresas radican en el extranjero, sus rendimientos están exentos de tributación con un límite máximo de 60.100 euros anuales. Eso sí, conviene aclarar que se podrán aplicar esta deducción siempre y cuando en el territorio en el que se realicen los trabajos se aplique un impuesto de naturaleza idéntica o análoga a la del IRPF y no se trate de un país o territorio calificado reglamentariamente como paraíso fiscal.

    7.- Donaciones a ONGs

    En este atípico 2020, el destinar dinero para causas solidarias tiene premio mayor y así, en medio de la pandemia, en mayo el Gobierno aprobó un aumento de la desgravación de los donativos con efectos de 1 de enero de 2020, hasta el 80% de los primeros 150 euros donados y un 35% del resto de sus aportaciones.

    Así, las donaciones al Tesoro Público realizadas para la financiación exclusiva de los gastos derivados de la crisis sanitaria provocada por la covid-19 gozarán de este régimen de tipos incrementados.

     

     

    8.- Afiliación a partidos

    Y así como destinar dinero a ONGs conlleva premio, también lo supone la ideología. Las cuotas de afiliación y aportaciones a partidos políticos pueden reportar al contribuyente hasta una deducción del 20%, limitada a una base máxima de 600 euros.

    9.-Beneficios para los Emprendedores

    Por último, tal y como estableció la ley del 29 de septiembre del IRPF a favor de los ‘business angels’, los amigos y familiares de tercer grado del emprendedor que quiera constituir su propia empresa tienen una recompensa fiscal. Con ello, se pueden crear nuevas sociedades incorporando a su accionariado, dentro de los tres años desde su constitución, a estos inversores que deben mantener su participación entre tres y doce años.

    La deducción por inversión en empresa de reciente creación es la segunda más potente del IRPF y la primera que más rentabilidad supone

     

    La deducción para estas inversiones es de un 30%, en la cuota estatal del IRPF de la inversión realizada al suscribir las acciones o participaciones de la sociedad, siendo la base máxima de la deducción de 60.000 euros anuales, limitada a una participación, junto con su cónyuge y familiares hasta el segundo grado incluido, nunca superior al 40% del capital de la entidad y cuyos fondos propios tampoco podrán superar los 400.000 euros al inicio del período de la entidad en que el inversor adquiera las acciones.

    Esta deducción es la segunda más potente del IRPF permitiendo deducir adicionalmente 1.157 euros de media a quien financie a una empresa reciente, aunque se precisa invertir otros 3.857 euros, lo que la convierte en la deducción más rentable de media en el IRPF respecto de la cantidad invertida para las rentas altas, después de los planes de pensiones.

     

     

    Àngel García

    CARBONELL CONSULTORS

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