INDEMNIZACIÓN POR DAÑOS MORALES IMPUESTA A LA EX ESPOSA POR OCULTAR DURANTE EL MATRIMONIO QUE EL EX MARIDO NO ERA EL PADRE BIOLÓGICO DE SU HIJA

    Mariona Fàbregas

    Se condena a una mujer a indemnizar con 30.000 euros al que fuera su esposo durante años por daños morales infligidos con su conducta maliciosa de ocultarle la verdadera paternidad de la que creía su hija matrimonial mientras duró el matrimonio.

    Como dice el art. 1902 “El que por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo culpa o negligencia está obligado a reparar el daño causado.” Se ha de reparar el daño moral causado por la responsabilidad extracontractual. La Sala considera de aplicación también en el ámbito de derecho de familia si su criterio de imputación es el comportamiento doloso.

    La Sala presume que la esposa que mantiene relaciones sexuales ajenas al matrimonio y que como resultado de alguna de ellas queda embarazada, cuando no conoce directamente la paternidad, tiene que dudar de esta y no atribuirla libremente bajo su parecer.

    Una conducta apropiada le obligaba a resolver la duda antes de considerar padre al esposo sólo por el juego de la presunción de paternidad matrimonial, manteniendo además dicha creencia cuando ya conocía desde el embarazo que dicha paternidad era francamente dudosa, como así le comunicó 12 años después en medio de una discusión en plena crisis matrimonial.

    Por estos hechos debe fijarse la cuantía de la indemnización, considerando que su objeto es ayudar al dañado a sobrellevar el dolor que le ha sido causado. Al recaer en bienes de difícil o imposible cuantificación, es necesario ponderar todas las circunstancias concurrentes. Valorados los hechos, claramente traumáticos, con un probado choque emocional en el sujeto y las dificultades para asumirlo, lleva a la Sala a estimar adecuada la cantidad reconocida en la instancia.