LA MANIPULACIÓN DE LOS HIJOS Y LA CUSTODIA COMPARTIDA

    Fabregas Advocats Associats

    En muchas ocasiones, ante la controversia relativa a la guarda y custodia de los menores, y la práctica de pruebas como la exploración judicial o las periciales psicológicas, los niños son sometidos por progenitores y familiares a presiones psicológicas para que rechacen al otro progenitor y al resto de la familia del mismo. Ello puede provocar que el niño caiga en un conflicto de lealtades, en detrimento del otro progenitor. A ello se le denomina en términos jurídicos síndrome de alienación parental.

    Al respecto el Tribunal Supremo se ha posicionado invocando tratados internacionales de sobre derechos de la infancia en la reciente STS de 22 de septiembre de 2017.

    El Tribunal Supremo llega a hacer suyos los argumentos que hace la AP de Alicante en la sentencia que fue recurrida en casación:

    “La AP de Alicante ha hecho bien al rechazar el deseo de la menor (12 años) de no irse con su padre y cuando la niña dice que no quiere la custodia compartida.

    Se ha demostrado en las dos exploraciones de la menor, que el rechazo de la niña no es propio de su edad, no tiene motivo alguno que acredite riesgo para su desarrollo o personalidad.

    La opinión de la niña podría estar basada en que ha hecho como propia, la opinión de la madre de rechazo al padre y a la custodia compartida.

    Esto es, que la menor no tendría una opinión sana sobre lo que debe ser su relación con su padre, precisamente por la manipulación de la que podría haber sido objeto por parte de su madre, al enseñarle una imagen distorsionada de la realidad, sobre quien y cómo es su padre. la guarda y custodia

    La madre, en este caso, podría haber inoculado en la hija de forma psicológica, el odio o rechazo a quien fue su marido o pareja, y la menor haber hecho suya ese odio o rechazo.”

    La STS de 22 de septiembre, implicará que cuando un niño rechace a uno de sus progenitores, los juzgados y Tribunales de familia deberán valorar si ése rechazo es consecuencia de una manipulación parental o si, realmente existe un motivo real y acreditado para la existencia de dicho rechazo.

    Así, se asienta la doctrina del Tribunal Supremo, de que hay que escuchar a los niños, pero ello no significa que los jueces deban decidir lo que deseen los niños ni muchos menos, sino que su opinión debe estar bien construida conforme a su edad, y libre de presiones y manipulaciones, tanto de sus padres, como de personas cercanas. la guarda y custodia