NULIDAD DEL TESTAMENTO POR FALTA DE CAPACIDAD

    Vanessa Valls

    Muchas son las consultas que nos llegan en relación a la posibilidad de anular el testamento realizado por un familiar cuando consideran que el mismo no gozaba de capacidad suficiente  en el momento de su otorgamiento ante Notario.

    Del mismo modo, la falta de capacidad del testador podrá venir motivada por haberse otorgado bajo violencia, amenaza intimidación o engaño.

    Es realmente un tema muy complicado en atención a la falta de prueba que existe en la mayoría de casos ya que para apreciar la capacidad del testador debe atenderse a su estado al tiempo concreto de otorgar testamento.

    A ello debe añadirse que corresponde a la parte que lo alega que al tiempo de testar, o al menos en períodos inmediatos, se había producido una agravación de la enfermedad que hiciese palpable la incapacidad del testador.

    Además, existe la presunción de capacidad del testador tal y como dispone el artículo 421-3 del Codi Civil de Catalunya,  considerándose incluso válidos los testamentos otorgados en momentos de lucidez por personas que padecen una enfermedad psíquica. 

    Así,

    – La  capacidad mental del testador se presume mientras no se destruya por prueba en contrario.

    – La apreciación de la capacidad ha de ser hecha con relación al momento mismo de otorgarse el testamento.

    – La afirmación hecha por el Notario de la capacidad del testador puede ser destruida por posteriores pruebas que demuestren que en el acto de testar no se hallaba el otorgante en su cabal juicio, pero requiriéndose que estas pruebas sean muy cumplidas y convincentes, ya que la aseveración notarial reviste especial relevancia de certidumbre.

    De este modo, podrá destruirse la capacidad del testador con evidentes y concretas pruebas           (sobretodo médicas y testificales) convincentes que permitan demostrar que en el momento el que firmó el testamento, esa persona no gozaba de la capacidad necesaria para testar por la existencia de enfermedad mental degenerativa o psíquica.

    En todos esos casos, se podrá declarar la nulidad del testamento, debiendo acudirse a lo dispuesto en un testamento anterior válido o en caso de no existir,  a lo propio de las situaciones en las que no existe testamento, es decir la sucesión intestada.