LA REGULARIZACIÓN DEL IRPF PERMITE INCLUIR AL ARRENDADOR LA BONIFICACIÓN POR ALQUILER DE UNA VIVIENDA NO DECLARADA

    Bach

    El Tribunal Supremo, Sala de lo Contencioso-administrativo, en Sentencia 1312/2020, 15 Oct.  ha resuelto, con la finalidad de aclarar las discrepancias observadas en la autoliquidación por el IRPF en un procedimiento de verificación de datos dónde solicitó al obligado tributario la aportación de diversa documentación relacionada con un bien inmueble del que era titular.

     

    El procedimiento finalizó con liquidación provisional, de la que resultó una cantidad a ingresar por haberse incluido rendimientos del capital inmobiliario no declarados por el inmueble del que se había solicitado información y que figuraba en la autoliquidación del ejercicio regularizado como generador de imputación de rentas inmobiliarias y se minoró la imputación de renta inmobiliaria consignada en la declaración por el tiempo en que dicho inmueble había estado arrendado, pero la administración no reconoció el derecho del contribuyente a practicar la bonificación por alquiler de vivienda.

    El recurso contencioso-administrativo interpuesto por el contribuyente fue estimado al entenderse que para que el interesado reconociese la existencia del rendimiento obtenido del alquiler del inmueble, si bien había sido precisa la actuación administrativa, ello no quiere que se exigiera ineludiblemente que los rendimientos fueran declarados por el contribuyente; la LGT regula de forma separada la declaración tributaria y la autoliquidación y la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas no alude a la autoliquidación, sino que expresamente se refiere a la declaración, por lo que ha de aplicarse el concepto de declaración que se contiene en la LGT de forma que en la regularización practicada por la Administración al tenerse en cuenta los rendimientos declarados tras el requerimiento si se debe aplicar la reducción correspondiente por el alquiler del inmueble como derecho del contribuyente en la liquidación que se practique.

    La Sala comparte este argumento y precisa el alcance de la expresión “rendimientos declarados por el contribuyente”, contenida en el artículo 23.2 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, a efectos de la aplicación de la reducción del 60% sobre los rendimientos derivados del arrendamiento de bienes inmuebles destinados a vivienda en el sentido de entender que se trata de una limitación que afecta a las declaraciones, y no a la comprobación de las autoliquidaciones.

    Señala el Tribunal Supremo, en la sentencia, que la regularización de una autoliquidación necesariamente tiene que integrar, tanto en lo que les beneficia (reducción por arrendamiento de vivienda) como en lo que les perjudica, y sin perjuicio de la potestad sancionadora de la Administración por la declaración extemporánea, o por la falta de esa declaración.

    El principio de buena administración impone a la Administración que inicia un procedimiento de comprobación, verificación de datos o inspección y procede a la regularización del contribuyente, a extender sus efectos no solo al tributo gestionado, sino a todos aquellos que estén relacionados directamente con los mismos presupuestos fácticos.

     

    En resumen: Como se han tenido en cuenta los rendimientos declarados tras el requerimiento de la administración tributaria deberá, a su vez, aplicarse la reducción correspondiente como derecho del contribuyente en la liquidación que se practique.

     

    Àngel García

    CARBONELL CONSULTORS ASSOCIATS

    Leave a comment

    Your email address will not be published.