Prestación compensatoria en los divorcios

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    Son muchas las consultas en nuestro Despacho de abogados en Barcelona a la hora de tramitar un divorcio sobre el derecho del cónyuge a cobrar una prestación compensatoria.

    La misión de la prestación compensatoria (Artículo 233.15 Ccc) es colocar al cónyuge perjudicado por la ruptura del vínculo matrimonial en una situación de potencial igualdad de oportunidades laborales y económicas, a las que habría tenido si no hubiera vínculo  matrimonial, por lo que  resulta razonable entender que el desequilibrio económico  que tiene que compensarse tiene su origen  en la pérdida de derechos económicos o legítimas expectativas  por parte del cónyuge  desfavorecido por la ruptura, a consecuencia de su mayor dedicación al cuidado de la familia.

    La fijación de un plazo de duración debe realizarse en función de cuál sea el tiempo que razonablemente habrá de necesitar el cónyuge acreedor de la pensión para incorporarse en el mercado laboral o, en general, para alcanzar un desarrollo autónomo.

    Por lo tanto la finalidad  actual de la prestación compensatoria es la readaptación del cónyuge deudor a la vida activa como consecuencia  de la disolución del matrimonio y la pérdida de oportunidades experimentada  precisamente por este. No se concibe como una garantía  de sostenimiento vital, ni como un derecho automático.

    Se presume que cada uno de los cónyuges ha de ser capaz de mantenerse  por sí mismo, debiendo actuar de manera proactiva  para adquirir bienes propios per permitan su digno sustento  sin quedar sujeto a la dependencia del otro.

    El necesario contraste o valoración del desequilibrio económico no sólo se proyecta sobre la situación resultante tras el divorcio, sino también desde la perspectiva causal que sustente dicho desequilibrio de pérdida de derechos económicos o legítimas expectativas de promoción y mejora por la mayor dedicación a la familia de uno de los cónyuges.

    La prestación compensatoria no busca como finalidad la equiparación o igualdad de las condiciones económicas de los consortes ,su finalidad es la readaptación a la vida activa del consorte que ha sufrido pérdida de oportunidades debidas al matrimonio y desmejoras económicas derivadas de la disolución .

    Por lo tanto la prestación compensatoria tiende a compensar la disparidad en las condiciones de vida entre los dos creadas por el divorcio para que el cónyuge  que perdió o disminuyó  sus oportunidades laborales pueda volver a adquirirlas  y restablecer  el desequilibrio que le ha generado el matrimonio.

    Se concibe, por tanto, con carácter general, como una prestación temporal que permita al cónyuge a quien le ha perjudicado económicamente la convivencia situarse en una situación de igualdad de oportunidades. No tiene como finalidad establecer una paridad o igualdad económica. Y se habla igualdad de oportunidades lo que no equivale a igualdad de logros económicos.

    Concluyendo, la prestación no puede producir, como resultado la paridad económica.

    La finalidad actual es la de readaptar al cónyuge acreedor a la vida activa como consecuencia de las pérdida de oportunidades experimentada precisamente por el matrimonio.

    Por lo tanto insistimos que lo que se refiere a la prestación compensatoria, que no se trata de equilibrar la situación económica de uno y de otro, ni de dar al solicitante unos ingresos que le permiten mantener el mismo régimen económico que tenida con anterioridad a la ruptura matrimonial, sino de compensar a quién razón del matrimonio se ha visto limitado en su realización profesional.

    Las desigualdades por razones ajenas a la convivencia, no dan lugar a la prestación compensatoria.

    Isabel Batalla

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