¿Qué ocurre si el despido de un empleado de hogar se declara nulo? ¿Habrá que readmitirlo en el hogar familiar?

    Una reciente sentencia dictada por el TSJ de Cataluña en fecha de 22/7/2019, confirma el criterio jurisprudencial por el que no se deberá readmitir al trabajador, aunque eso sí, se le deberán abonar salarios de trámite.

    David Serra

    Numerosas son las consultas que en nuestro despacho de abogados de Barcelona se reciben sobre este extremo.

    Una reciente sentencia dictada por el TSJ de Cataluña en fecha de 22/7/2019, confirma el criterio jurisprudencial por el que no se deberá readmitir al trabajador, aunque eso sí, se le deberán abonar salarios de trámite.

    Esta sentencia recoge el caso de una trabajadora  que prestaba servicios como empleada doméstica a tiempo completo para la familia desde enero de 2005. A pesar del carácter especial de la relación, esta se inició con la apariencia de un contrato de trabajo indefinido, a tiempo parcial, para prestar supuestamente servicios como limpiadora en empresas pertenecientes a la familia para la que prestaba servicios.

    Al inicio de 2017, la empleadora trata de regularizar la situación, a lo que la trabajadora manifiesta su negativa, salvo que se le reconozca la antigüedad y la jornada realmente realizada, y comunica que, en caso contrario, va a denunciar los hechos ante la ITSS.  A pesar del desacuerdo, la empleadora presenta la solicitud de alta en el sistema especial de empleados de hogar, que la TGSS rechaza al no constar la firma de la trabajadora. Tras estos hechos, la empleadora le comunica la extinción de la relación laboral por desistimiento del empleador, alegando haber impedido la formalización del alta y haberse negado a  firmar el contrato de trabajo.

    La trabajadora interpone demanda de despido, que se estima reconociendo la nulidad del despido por considerar que se ha vulnerado su derecho fundamental a la indemnidad y condena a la empleadora tanto al abono de una indemnización (20.825,74 € por despido y 12.502 € por vulneración de derechos fundamentales), como de los correspondientes salarios de tramitación (22.156,60 €). Disconforme con la resolución, la empleadora interpone recurso de suplicación ante el TSJ.

    El TSJ se pronuncia sobre los distintos motivos del recurso entre ellos sobre si se ha producido una vulneración de derecho fundamentales, concluyendo que en cuanto que la decisión extintiva es consecuencia de la negativa de la trabajadora a firmar un contrato como empleada de hogar, las discusiones previas y la denuncia ante la ITSS se consideran actos previos en ejercicio de su legítimo ejercicio de sus derechos laborales, que por tanto están protegidos por el derecho fundamental de indemnidad y a tutela judicial efectiva recogidos en el Const. art.24, y que dieron lugar a la represalia de la decisión extintiva por parte de la empleadora.

    También se plantea recurso sobre la calificación como nulo del despido de la trabajadora, al considerar que no puede aplicarse a los empleados de hogar lo dispuesto en el ET art. 55.2c y 56, al considera la empleadora que en la normativa reguladora de los empleados de hogar no existe la figura de la nulidad. El TSJ desestima este motivo de recurso y declara que en la regulación reglamentaria de los empleados de hogar se remite al ET, que es la ley aplicable con carácter subsidiario (RD 1424/1985 disp.adic; RD 1620/2011 art.3). Por ello, en el supuesto de nulidad considera aplicable tanto la indemnización como los salarios de tramitación, ya que nada impide que se abonen los salarios devengados hasta la fecha en que se produce la extinción de la relación laboral. Considera el TSJ, que el abono de los salarios de tramitación es una consecuencia de la declaración de nulidad cuya salvedad, a diferencia de la readmisión que no se prevé para esta relación especial en caso de declaración de nulidad, no está contemplada en la norma reglamentaria. Por todo ello, se concluye que procede el abono tanto de la indemnización por despido improcedente, al no ser posible la readmisión, como los salarios de tramitación declarados en la sentencia de instancia.

    Por último, se debate sobre si, a consecuencia de la lesión de derechos fundamentales del trabajador, corresponde o no abonar la indemnización por daño moral. El TSJ considera que en el supuesto enjuiciado no resulta acreditado ningún perjuicio económico; ya que, aplicando la doctrina del TS, el simple sufrimiento emocional producido por un despido injusto no tiene entidad para ser reparado con una indemnización independiente. Por ello, se estima el motivo, estableciéndose una indemnización por daño moral inferior a la concedida por la sentencia de instancia.

    Por todo ello, se estima en parte el recurso de suplicación planteado por la empleadora, revocando en parte la resolución recurrida, exclusivamente en los extremos relativos al importe de la indemnización por daños y perjuicios derivados de la vulneración de derechos fundamentales, que se reduce a 6.251 euros.

    David Serra Salomón

    Leave a comment

    Your email address will not be published.